Felicidad


Una felicidad extensa y acogedora
Entró hace unos días por mi ventana.
Me dominó, soy más feliz ahora,
Y yo no lo era antes que ella entrara.

Noté extraño que aquí permaneciera
Pues no solía hacerlo, era tímida.
Duerme conmigo, mi tiempo acelera.
El tiempo determinó que era extrovertida.
Recuerdo un anochecer taciturno
En la que el sueño no conciliaba,
Escuché sus minúsculos susurros;
Sabía su nombre, Andrea era llamada.

Es un cambio singular, atípico,
La veo, la siento, vive dentro de mí
¿Será, quizás, otro delirio,
O tal vez un merecido querubín?