Todavía yo siento tus caricias y tu respiración sobre mi piel. No hay quién me haga olvidar tu sonrisa, y sigo amándote hoy más que ayer, soñando con volverte a ver. Cada día que pasa más me mata tu ausencia y pierdo la fé. Quisiera poder olvidarme de ti, con otro sacarte por siempre de mí, decirte a la cara que no me haces falta para poder vivir. Quisiera borrarte de mi corazón, quitar de mi boca tu dulce sabor. No echarte de menos al llegar la noche y sin reproche resignarme a tu adiós. Más cuando creo que ya te he olvidado, descubro que aún te amo. Sé que soy culpable de mi suerte y que mi sufrimiento no te hará volver en mi otra vez creer.
Te hice llorar y me arrepiento, amor, cuánto lo siento; si no te vuelvo a ver no sobreviviré.
Cada día que pasa más me mata tu ausencia y pierdo la fé.